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Un estudio da el visto bueno a los lácteos en la dieta

por Denise McNamara

La tendencia a las dietas no lácteas y veganas, es decir, sin productos de origen animal, se ha convertido en la corriente principal entre la Generación Z y los Millennials.

Cada vez que voy a una cafetería, me sorprende la oferta que hay ahora para quienes no quieren añadir leche a su infusión. Incluso en los quioscos de café más pequeños hay leche de avena, soja o almendras como alternativa a la leche de vaca, normalmente con un recargo de unos 50 céntimos, lo que refleja el elevado coste de estas alternativas.

Últimamente, las grandes empresas de alimentación se han sumado a la iniciativa y ofrecen yogures no lácteos en los prácticos envases de la mayoría de los supermercados. Los clientes ya no tienen que dirigirse a la tienda de salud para obtener estos productos especializados de primera calidad.

Dieta para intolerantes a la lactosa: qué puedes comer y qué no

¿Pero esta dieta es buena para la salud?

Un nuevo y exhaustivo estudio procedente de Suecia sugiere lo contrario, al menos en lo que respecta al consumo de lácteos.

El equipo internacional de científicos estudió el consumo de grasas lácteas de 4.150 adultos de 60 años que vivían en Suecia, país con los mayores niveles de producción y consumo de lácteos del mundo.

Midieron los niveles en sangre de un ácido graso concreto que se encuentra sobre todo en los alimentos lácteos, en lugar de confiar en que las personas registraran las cantidades y los tipos de alimentos lácteos consumidos, lo que puede resultar poco fiable dado que los lácteos se utilizan habitualmente en una gran variedad de alimentos.

A continuación, los expertos realizaron un seguimiento de este grupo durante una media de 16 años para observar cuántos murieron, sufrieron infartos, derrames cerebrales y otras afecciones que indicaban una enfermedad cardiovascular (ECV).

Tras ajustar estadísticamente otros factores de riesgo de ECV conocidos, como la edad, los ingresos, el estilo de vida y los hábitos alimentarios, llegaron a la conclusión de que quienes tenían un mayor consumo de grasas lácteas presentaban un menor riesgo de ECV en comparación con quienes tenían un consumo bajo.

Otras opiniones

Si bien hay muchos estudios a favor del consumo de productos lácteos en la dieta, hay otros que están en contra.

Algunos profesionales sostienen que la leche es la única fuente de calcio. Sin embargo hay médicos desafiando esta teoría. Si bien los lácteos son ricos en nutrientes, podemos adquirirlos mediante otros alimentos.

También afirman que los lácteos podrían causar alergias y enfermedades autoinmunes.

Por otro lado, más allá de las creencias científicas sobre este tipo de alimentos y si es recomendable consumirlos, hay gente que no puede o prefiere no comerlos. No debemos olvidarnos de las personas intolerantes a la lactosa o veganos.

En el caso del veganismo, el principal motivo para no consumir productos provenientes de animales -entre ellos los lácteos- se encuentra en la violencia que se usa para obtener los mismos. No es información nueva que la manera que se trata a los animales para sacar provecho de ellos no es el mejor y está lejos de serlo.

De todos modos, no importa el motivo es por salud o moral, la decisión de no incorporar los lácteos en su dieta debe ser respetada. Además de que no solo los locales sino en las tiendas, deben haber variedad de opciones de alimentos aptos para aquellos que no consumen ese tipo de alimentos.

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