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Sin hijos por elección: Los «Childfree» de Latinoamérica

Cada vez son más las parejas que eligen voluntariamente no tener hijos. Si bien el fenómeno ha comenzado en Europa se ha extendido hasta Latinoamérica para ir derribando paulatinamente el mandato social de la procreación. ¿Por qué hay cada vez más personas que deciden no tener hijos?

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Las recientes legislaciones de matrimonio igualitario en algunos países latinoamericanos en conjunto con el decrecimiento de la influencia del estereotipo heteropatriarcal y la disociación de la figura femenina respecto a la maternidad han repercutido en el surgimiento de nuevos tipos de heterogéneas familias. Esta nueva sociedad moderna ha derribado la larga trayectoria de perpetración del ideal imperativo Judeocristiano de la “familia” y han aflorado nuevas formas de ésta.

Nuevas uniones consensuadas pero no necesariamente legales han surgido para desplazar la figura del matrimonio. La socióloga argentina Georgina Binstock, miembro actual del Centro de Estudios de Población del CONICET en Cambios en la formación de la familia en Argentina: ¿Cuestión de tiempo o cuestión de forma? sostiene que esta nueva tendencia ha surgido en dicho país y en miembros parejas nacidas después de los años 80.

En Argentina, el Ministerio de Salud determinó que la tasa de fecundidad global, es decir, el número de hijos por mujer, se encuentra en el valor más bajo histórico: 1,54, correspondiendo al año 2020.

En relación a ello, la Licenciada Mónica Del Rio le explicó a Infobae que el descenso de los nacimientos en la República Argentina viene dándose desde el 2014. A su vez, Del Rio subraya que ello no se debe a la Pandemia ya que los neonatos fueron concebidos con anterioridad.

Disminución de la tasa de fecundidad. Fuente:

Es importante destacar que en la actualidad existen otras posibilidades de familia. Esto es, el “poliamor” -multiplicidad de miembros en una misma pareja-, aquellas que no consten de una mujer y un hombre o bien, las que no quieren tener hijos.

Aquellas parejas que rechazan el “estereotipo familiar”, lamentablemente, aún producen cierto escozor en nuestra sociedad. La estigmatización de las familias que deciden no tener descendencia es rasgo característico del prejuicio. Tiene mucho más impacto social escoger ser nulípara o haberse hecho la vasectomía, que cualquier otra elección. Son los nuevos “herejes” a los que se deben  “encauzar”  para  que se reconviertan en usinas de bebés.

Dichos herejes son los DINKS -parejas sin hijos que gozan de doble salario- y los Childfree. Las nuevas realidades han provocado la incorporación del adjetivo childfree en el diccionario Cambridge para referirse a “personas que no quieren tener hijos, o una situación o lugar sin niños”. Es decir, parejas que pueden biológicamente pero no quieren. Pero, qué  les “pasa” a los que no quieren tener hijos?, ¿Qué motivaciones personales o influencias externas los llevan a esa decisión? 

LAS CIGÜEÑAS DE PARO

La socióloga argentina, María Eugenia Zicavo, analiza el caso de mujeres profesionales de la Capital Federal de Argentina que deciden no tener hijos en Mujeres que optan por no tener hijos: un abordaje cultural.

De igual forma, las investigadoras chilenas Fernanda Chacon Onetto y Marcela Tapia Ladini en No quiero tener hijos (as): Continuidad y cambio en las relaciones de pareja de mujeres profesionales jóvenes dan cuenta de cierta tendencia nulípara en mujeres profesionales de zonas urbanas chilenas. 

Cristina Pérez, desencantada de la maternidad y dedicada plenamente a su profesión.
Crecimiento de antinatalidad en Chile.

Por tanto, las tres investigadoras latinoamericanas concluyeron que la elección de no tener hijos por parte de las mujeres –en parejas consolidadas– se debe:

En primer lugar, a que las mujeres que residen en urbes y tienen una profesión asocian a la maternidad con una pérdida de libertad, aludiendo que es altamente demandante. Por tanto, según ellas, tendrían que anular sus proyectos personales como aspiraciones educacionales o profesionales si desearan ser madres.

La comediante chilena Natalia Valdebenito no quiere hijos.

De igual importancia, las investigadoras chilenas señalaron que como factor detonante del “no querer tener hijos” es el hecho de haber tenido un rol de sobrecarga de actividades domésticas y funciones dentro de la familia de origen y a temprana edad. Como el aseo de la casa o la responsabilidad de la seguridad de hermanos menores.

En cuanto a mujeres sin hijos del mundo del espectáculo, la periodista argentina de Telefe, Cristina Pérez afirmó que sus parejas han concluido la relación cuando ella se negaba a la maternidad. La argentina le dijo en exclusiva a La Nación:

Me sucedió en un par de parejas, donde la ruptura fue por ese tema. Hay que saber aceptar cuando en una relación se tienen rumbos distintos

Cristina Pérez, periodista argentina.

Por su parte, la comediante chilena Natalia Valdebenito ha dicho en el programa de Diana Bolocco en Canal 13 haberse sentido aliviada por no tener hijos. Asimismo, la chilena sostuvo:

La maternidad es una elección no es una obligación. Por ser mujer no tenemos que ser madres. Tenemos que ser madres porque lo deseamos, lo queremos. Ojalá lo preparemos para estar lo más tranquilas posible

Natalia Valdebenito. comediante chilena.

La idea de la llegada de un hijo como “disruptiva” circula también en el imaginario social de los antinatalistas en redes sociales. Así, en la comunidad de Facebook “Movimiento Childfree Argentina” y en “Sin hijos por elección” se difunden anécdotas, videos y hasta “memes” sobre el rechazo a dejar descendencia.

Una publicación en dicho grupo de Facebook arenga a que los miembros comenten cuántos se han hecho la vasectomía o ligadura de trompas.

Una imagen de un Batman pegándole a un Robin -a modo de meme- porque éste quiere un hijo para “realizarse como mujer” exhibe la posición antibiologista.

Por su parte, una captura de pantalla subida como una Storie en el grupo dice: “El médico no me liga las trompas porque no estoy casada y algún día mí esposo querrá hijos, o sea que médicamente mi cuerpo le pertenece a un hombre que no he conocido” plantea una joven. Pareciese que el cuerpo de las féminas pertenece al hombre, a la Iglesia o al Estado.

En tanto, una saturación de imágenes y reflexiones sarcásticas o humorísticas circulan en redes retratando nuevos mecanismos de resistencia que se imponen como tendencia en parejas de jóvenes profesionales.

Dicha resistencia quizá penetrará en otros estratos sociales como los populares y derribará el viejo dogma adentrado en nuestra cultura que la realización femenina se encuentra únicamente en la maternidad.

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